TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN (CON O SIN HIPERACTIVIDAD)

TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON/SIN HIPERACTIVIDAD (TDAH)





Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto:
 a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo 
y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.


Paulo Coelho





El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, es un trastorno que requiere una enorme dosis de paciencia por parte de los padres.

Los niños hiperactivos son incapaces de estarse quietos un minuto, se suelen golpear con los muebles al realizar todo de forma impulsiva y acelerada, no recuerdan las órdenes que se le dan y en el colegio suelen tener problemas de relación, ya que los otros niños no comprenden su incapacidad para respetar turnos o seguir las reglas de un juego.

Por su parte hay un grupo de niños que no son hiperactivos, pero sí desatentos, incapaces de centrar la atención. Estos niños no son tan fácilmente detectados y pasan por vagos o lentos cuando en realidad no son capaces de reterner varias órdenes secuenciales y el sistema de enseñanza con ellos debe seguir unas pautas muy características.

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Criterios diagnósticos DMS- IV


Diagnóstico en niños y adolescentes

Evolución

Tratamiento psicológico

Tratamiento psicopedagógico

Tratamiento farmacológico

Dificultades en la escuela

Trastornos asociados al TDAH

Consejos para padres

Comportamiento impulsivo


PROTOCOLO TERAPÉUTICO EN TDAH: MANEJO DE CONTINGENCIAS

El entrenamiento a padres y profesores incluye la enseñanza del análisis conductual y del manejo de contingencias en el aula y en el hogar.


Las intervenciones se desarrollan entre 8 y 20 sesiones semanales, y el objetivo es enseñar la aplicación de procedimientos operantes habituales en terapia de modificación de conducta.


OBJETIVOS TERAPÉUTICOS DEL PROGRAMA

1. Desarrollar y fortalecer conductas que favorezcan el aprendizaje escolar

2. Disminuir y eliminar conductas hiperactivas. 


TÉCNICAS EMPLEADAS


Reforzamiento positivo

Se utiliza para promover conductas adecuadas. Las técnicas más comunes son la economía de fichas y los contratos de contingencias (más adecuado para los adolescentes). 

Reforzamiento diferencial

Reforzamiento de conductas incompatibles. 

Reforzamiento de tasas bajas de conducta. 

Reforzamiento de otras conductas. 

Castigo

Coste de respuesta. 

Tiempo fuera

Sobrecorrección. 

Reprimendas. 

Saciación. 


Los procedimientos de castigo deben ir acompañados de reforzamiento positivo de las conductas deseables y de un aviso que brinde al niño la oportunidad de modificar la conducta hiperactiva y evitar el castigo


Modalidades de aviso 

La advertencia. 

La cuenta 

La nota 


PROTOCOLO DE ACTUACIÓN


QUÉ ES EL TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCIÓN (CON O SIN HIPERACTIVIDAD)

QUE ES EL TDAH


El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno de origen neurobiológico que se inicia en la edad infantil y que afecta entre un 3-7% de los niños en edad escolar. Se caracteriza por un nivel de impulsividad, actividad y atención no adecuados a la edad de desarrollo. Muchos niños y adolescentes con TDAH tienen dificultades para regular su comportamiento y ajustarse a las normas esperadas para su edad y, como consecuencia, presentan dificultades de adaptación en su entorno familiar, escolar y en las relaciones con sus iguales. A menudo rinden por debajo de sus capacidades y pueden presentar trastornos emocionales y del comportamiento (APA, 2001)

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS TDAH DSM-V

A. Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funciona-miento o el desarrollo, que se caracteriza por (1) y/o (2):

1. Inatención: Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

Nota: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso en la comprensión de tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de los 17 años de edad), se requiere un mínimo de cinco síntomas.

a. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (p. ej., se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).

b. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (p. ej., tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o la lectura prolongada).

c. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (p. ej., parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).

d. Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (p. ej., inicia tareas pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).

e. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (p. ej., dificultad para gestionar tareas secuenciales, dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden, descuido y desorganización en el trabajo, mala gestión del tiempo, no cumple los plazos).

f. Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (p. ej., tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).

g. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (p. ej., materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles del trabajo, gafas, móvil).

h. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayo-res y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).

i. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (p. ej., hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas).

2. Hiperactividad e impulsividad: Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante, al menos, 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente a las actividades sociales y académicas/laborales:
Nota: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de cinco síntomas.

a. Con frecuencia juguetea con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento.

b. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (p. ej., se levanta en la clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, o en otras situaciones que requieren mantenerse en su lugar).

c. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.)

d. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.

e. Con frecuencia está "ocupado," actuando como si "lo impulsara un motor" (p. ej., es inca-paz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).

f. Con frecuencia habla excesivamente.

g. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (p. ej., termina las frases de otros, no respeta el turno de conversación).

h. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (p. ej., mientras espera en una cola).

i. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (p. ej., se mete en las conversaciones, juegos o actividades, puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen otros).

B. Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

C. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (p. ej., en casa, en la escuela o en el trabajo, con los amigos o parientes, en otras actividades).

D. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.

E. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

Especificar si:

Presentación combinada: Si se cumplen el Criterio Al (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.

Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio Al (inatención) pero no se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.

Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio Al (inatención) durante los últimos 6 meses.


Fuente: Asociación Americana de Psiquiatría, Manual diagnóstico y estadístico de los tras-tornos mentales (DSM-5®), 5a Ed. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2015

DIAGNÓSTICO TDAH EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

¿Cómo se diagnostica el TDAH en niños y adolescentes? ¿Quién debe diagnosticarlo?


El diagnóstico del TDAH es exclusivamente clínico, y debe estar sustentado en la presencia de los síntomas característicos del trastorno, respaldado por una clara repercusión funcional en los ámbitos personal, familiar, académico y/o social, y tras haber excluido otros trastornos o problemas que puedan estar justificando la sintomatología observada. Debe realizarse por un facultativo con entrenamiento y experiencia en el diagnóstico del TDAH y sus comorbilidades más frecuentes.


EVOLUCIÓN DEL NIÑO CON TDAH

EVOLUCIÓN DEL NIÑO CON TDHA


Los cambios evolutivos en la sintomatología del TDAH se ha relacionado con los síntomas de hiperactividad- impulsividad aparecen más temprano (a los 3-4 años de edad), la inatención es evidente más tarde, al tiempo de iniciar la escolaridad (a los 5-7 años), y los problemas asociados a la inatención más tarde aún. De hecho, el tipo predominantemente hiperactivo se diagnostica más fácilmente en niños menores y el tipo con predominio de inatención más tarde, a medida que el TDAH evoluciona.

Los síntomas de hiperactividad-impulsividad declinan más durante la infancia de lo que lo hacen los de inatención. Esta disminución de los síntomas de hiperactividad-impulsividad no es la consecuencia de la medicación u otro tratamiento, sino que es posible que sea evolutiva. La inatención también podría disminuir en intensidad, y la duración de la atención se incrementará con la edad, pero tiende a estar por debajo de la de las personas no afectadas, del nivel que se espera a su edad y del que se necesita para las demandas de la vida diaria.

El pronóstico a largo plazo del TDAH

El riesgo de desadaptación posterior también afecta a los niños que no han sido derivados a la clínica y a los no tratados en absoluto. los comportamientos hiperactivos-impulsivos son un riesgo para varios tipos de disfunciones del adolescente. la falta de amigos, de trabajo y de actividades de ocio constructivas es prominente y afecta la calidad de vida. Niveles variados de hiperactividad e impulsividad también hacen que los niños desarrollen con mayor probabilidad una evolución antisocial y también aumenta la probabilidad de presentar trastornos de la personalidad, o abuso de sustancias en la adolescencia tardía y en la edad adulta.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO DEL NIÑO CON TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO 


Las intervenciones psicológicas que han mostrado alguna evidencia científica de eficacia para el TDAH se basan en los principios de la terapia cognitivo conductual (TCC). El tipo de intervenciones que se aplican son las siguientes: 

Terapia de conducta

Basado en un análisis funcional de la conducta en el que se identifican los factores que están manteniendo la conducta inadecuada, se delimitan las conductas que se desea cambiar, se lleva a cabo la observación y registro de éstas, se analizan las contingencias existentes, se construye un nuevo sistema de contingencias acorde con los objetivos propuestos, se planifica un programa de reforzamientos y se evalúa el programa durante el tratamiento. Los reforzamientos positivos pueden incluir alabanza, atención positiva, recompensas y privilegios.

Las técnicas para reducir los comportamientos no deseados incluyen el coste de respuesta, el tiempo fuera o aislamiento, la sobrecorrección, la extinción y el castigo. Otras técnicas de modificación de conducta son la economía de fichas que combina el reforzamiento positivo, el coste de respuesta y el contrato de contingencias.


TRATAMIENTO PSICOPEDAGÓCICO PARA NIÑOS/ADOLESCENTES CON TDAH

La intervención psicopedagógica en niños con TDAH persigue la modificación y ajuste del proceso de aprendizaje escolar. 


Los niños y adolescentes con TDAH necesitan un programa de aprendizaje individualizado en la escuela, que recoja los aspectos académicos, de interacción social y de conducta. Estos programas pueden (y deberían incluir) adaptaciones en el aula, entrenamiento para docentes, técnicas de modificación de conducta y otras estrategias de manejo del TDAH en el aula (aplicación de normas y límites, presentación de las tareas, sistemas de evaluación del alumno con TDAH, etc.)

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE NIÑOS/ADOLESCENTES CON TDAH

METILFENIDATO



Metilfenidato es un estimulante del SNC. Es un fármaco indicado como parte del tratamiento integral del TDAH en niños mayores de 6 años y adolescentes cuando otras medidas son insuficientes. En España, está comercializado como formulaciones de liberación inmediata y de liberación prolongada.

Efectos adversos del metilfenidato

Los efectos adversos más frecuentes del metilfenidato son: pérdida de apetito y de peso, insomnio, ansiedad, inquietud, nerviosismo, cefaleas, estereotipias motoras, tics, incremento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, siendo mucho más raras las psicosis y la manía inducidas por el fármaco
Contraindicaciones del metilfenidato:

• Sensibilidad a los psicoestimulantes. 

• Glaucoma. 

• Enfermedad cardiovascular. 

• Hipertiroidismo. 

• Hipertensión. 

• Anorexia nerviosa.

DIFICULTADES DEL NIÑO CON TDAH EN LA ESCUELA

El niño con TDAH presenta las siguientes dificultades:






Dificultades generales:

-Dificultad en mantener y regular la atención, se distrae con facilidad.

-No tiene persistencia en las tareas.

-Necesita cambiar constantemente de actividad.

-Dificultad y problemas de organización de su trabajo y tareas. No escucha las instrucciones que le dan.

-Es descuidado y sucio en sus tares escolares, comete muchos errores.

-No entienden el orden de las prioridades.



TRASTORNOS PSICOLÓGICOS ASOCIADOS AL TDAH

El término comorbilidad hace referencia a la presentación en un mismo individuo de dos o más enfermedades o trastornos distintos. El TDAH se asocia frecuentemente con otros trastornos psiquiátricos: el 87% de niños que cumplían todos los criterios de TDAH tenían, por lo menos, un diagnóstico comórbido, y que el 67% cumplían los criterios para, por lo menos, dos trastornos comórbidos.


Entre las comorbilidades más frecuentes se encuentran el trastorno negativista desafiante, y los trastornos de aprendizaje, los trastornos por tics y los trastornos de ansiedad.

Una evaluación completa del TDAH en niños y adolescentes debe incluir una valoración de los trastornos psiquiátricos y del aprendizaje asociados. La presencia de comorbilidad condiciona el pronóstico, el plan terapéutico y la respuesta al tratamiento.

CONSEJOS PARA PADRES CON NIÑOS/ADOLESCENTES CON TDAH

¿Qué pueden hacer los padres para ayudar al niño o adolescente con TDAH?



• Confirmar el diagnóstico de TDAH por medio de profesionales de la salud (pediatras, psicólogos clínicos, psiquiatras infantiles, neuropediatras, neuropsicólogos) con experiencia y capacitación en este trastorno.

• Buscar una evaluación profesional y un tratamiento personalizado.

• Iniciar el tratamiento con profesionales que tengan adecuada formación en elTDAH.

• Buscar información adecuada sobre el trastorno, práctica, realista y que se fundamente en datos científicos. Podrá obtenerla de los profesionales que le atiendan o de las asociaciones de TDAH.

• Implicar a los familiares más cercanos en la educación del TDAH.

• Aprender a manejar las propias emociones negativas (enfado, culpa, amargura) y mantener una actitud positiva.

• Procurar dar a su hijo un refuerzo positivo inmediato y frecuente.

• Emplear recompensas duraderas y eficaces.

• Utilizar la recompensa antes que el castigo.

• Mejorar la autoestima del niño o del adolescente, utilizar mensajes positivos.

• Hacer tangibles los pensamientos y la solución de problemas.

• Simplificar las reglas de la casa o lugar donde se encuentren.

• Ayudar a su hijo a hacer las cosas paso a paso.

• Asegurarse de que sus instrucciones son comprendidas.

• Enseñarle a ser organizado y fomentar sus habilidades sociales.

• Ser indulgente.

Tel. cita previa: 676 173 715

CÓMO TRATAR AL NIÑO IMPULSIVO


· El niño impulsivo tiene dificultades para regular su estado de activación: no se autocontrolan porque no pueden. Cuando se han activado (descargas hormonales junto con emociones intensas como la frustración), tienen que llevar a cabo alguna acción (rabieta, huida, agresión, etc) para regular esta activación. Con esto no se dice que haya que tolerar las conductas, sino que hay que comprenderlos para dar una respuesta más eficaz. Los niños impulsivos suelen arrepentirse después de una mala conducta, y prometen no volver a repetirlo, pero vuelven a caer en los mismos comportamientos disruptivos, ya que extinguir estas conductas es un trabajo lento que requiere gran constancia.


PAUTAS PARA HACER LOS DEBERES EN TDAH



Parece sencillo, pero utilizarlo como pauta y ser estricto con ello puede llegar a facilitar este momento "complicado" a medida que el niño vaya asumiendo la rutina.



Tel. cita previa: 676 173 715

IMPRECISIONES SOBRE EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN

EL TDH-A ES UN DÉFICIT NEUROLÓGICO


Hasta 1998 se consideraba que el déficit de atencion con o sin hiperactvidad, era causado por un problema de origen neurológico. En este año, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, tras un estudio que intentaba buscar un consenso entre los especialistas, llegó a la conclusión que no existía un déficit neurológico asociado al diagnóstico. Actualmente no se ha encontrado una causa orgánica de este trastorno. 


De esta forma, a la hora de diagnosticar un TDA-H no existen pruebas neurológicas que puedan corroborarlo y se utilizan los síntomas, que por otra parte son evaluados subjetivamente, para establecer el diagnóstico. 




Hoy en día la tendencia se dirige a suponer que hay determinados "rasgos cerebrales" que producirían la sintomatología de este trastorno ("cerebrocentrismo"). Sin embargo, definir una alteración neurológica como causa de un cuadro comportamental sin que existan pruebas de ello no es apropiado: las características cerebrales no son la consecuencia de un comportamiento, sino parte de un proceso en el qu intervienen factores biológicos, sociales y culturales que se interrelacionan en cada persona.